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A medida que los sectores agrícolas se vuelven más complejos, la logística se presenta como un palanca central de rendimiento. En el sector de cereales, la competitividad ya no se determina solo en los campos: ahora se construye a lo largo de toda la cadena de valor, desde el almacenamiento en la granja hasta las infraestructuras industriales y los mercados internacionales.
Es en torno a estos temas que La Ferme Digitale reunió a varios actores clave del ecosistema agrícola durante una mesa redonda celebrada en el Salón Internacional de la Agricultura 2026. Moderada por Emilie Boyon, Directora de RSE de Javelot, una empresa especializada en la digitalización de operaciones post-cosecha y optimización logística de los sectores de cereales, la discusión exploró las transformaciones en curso en la gestión de flujos de cereales y el creciente papel de las tecnologías digitales. Cuatro ponentes compartieron sus análisis: Julien Denormandie, exministro francés de Agricultura y ahora Director de Impacto en Sweep; Guillaume Nanot, Director de Transformación y Digital en Soufflet Agriculture; Yves Piquet, Presidente de Bayer Crop Science France; y Félix Bonduelle, Director General de Javelot.
Todos coinciden en un punto: frente a la creciente volatilidad del mercado y los requisitos de trazabilidad, la capacidad de anticipar y gestionar flujos se vuelve crucial para la competitividad de los sectores de cereales.
La Logística Como Activo Estratégico
Durante mucho tiempo, el rendimiento agrícola se asoció principalmente con la producción. Hoy, la competitividad no depende solo del rendimiento agrícola, sino también de la capacidad para gestionar flujos y logística.
Como señala Julien Denormandie: "En el precio de un producto agrícola, casi la mitad del valor corresponde a operaciones logísticas, la otra mitad está relacionada con la producción. No lo decimos lo suficiente." Esta dimensión logística incluye la recolección y el transporte de cereales; el almacenamiento en silos o en la granja; la conservación y gestión de la calidad del grano; y la entrega a industrias de procesamiento o puertos de exportación.
" En el precio de un producto agrícola, casi la mitad del valor corresponde a operaciones logísticas, la otra a producción" Julien Denormandie, Director de Impacto en Sweep.
Por lo tanto, la logística aparece como un palanca importante para la creación de valor, particularmente en un contexto internacional tenso marcado por la guerra en Ucrania y la creciente competencia en los mercados agrícolas. Según Julien Denormandie, la competitividad del sector de cereales francés se basa en dos factores: el costo relativamente bajo de la tierra agrícola y la calidad de su infraestructura logística. Optimizar esta última se convierte así en una prioridad estratégica.
Una Cadena Logística Larga y Compleja
Para los actores del comercio agrícola, la gestión logística es un desafío diario. En Soufflet Agriculture, uno de los principales recolectores europeos, la recolección alcanza aproximadamente cuatro millones de toneladas en Francia y se apoya en una densa red de infraestructuras. "Tenemos 250 silos en 33 departamentos, y su mantenimiento representa entre 10 y 15 millones de euros al año," detalla Guillaume Nanot, Director de Transformación y Digital del grupo.
La cadena logística de cereales también opera en un horizonte temporal largo. "Entre el momento en que cosechamos y cuando el producto es consumido, puede pasar hasta 13 meses," continúa.
Además, una particularidad del modelo francés es que cerca del 50% de la recolección se realiza fuera del período de cosecha, con los agricultores asegurando ellos mismos una fase inicial de almacenamiento en la granja. En una red que incluye a más de 22,000 agricultores socios en Soufflet Agriculture, esta organización hace que la planificación logística y el flujo de información sean particularmente complejos.
" Para los actores del comercio agrícola, la gestión logística es un desafío diario."
Datos: La Nueva Clave para la Optimización
Frente a esta complejidad, la digitalización y la utilización de datos se vuelven esenciales. Los actores del sector insisten en la necesidad de integrar volúmenes masivos de información: infraestructuras de almacenamiento, flujos logísticos, datos agronómicos o requisitos de clientes industriales. "Para optimizar la logística, indica Félix Bonduelle, Director General de Javelot, necesitamos una masa de datos colosal, algunos estáticos como las infraestructuras y otros muy dinámicos relacionados con los flujos." El desafío consiste en integrar esta información en herramientas capaces de modelar y optimizar flujos a lo largo de toda la cadena, desde la granja hasta las industrias de procesamiento.
" Para optimizar la logística, necesitamos una masa de datos colosal." Félix Bonduelle, Director General de Javelot.
Ganancias Económicas Medibles
La optimización de los flujos logísticos a través de datos ya no es solo teórica. Ya está produciendo resultados tangibles en varias grandes organizaciones. En Bayer, la implementación de una gestión centralizada de datos y herramientas de análisis predictivo ha mejorado significativamente el rendimiento de la supply chain mundial. "Partimos para hacer un 2 a 3% de ahorros, estamos en más del 5%," se alegra Yves Piquet. Más allá de las ganancias financieras, estas herramientas también permiten gestionar mejor los flujos de mercancías, anticipar las necesidades logísticas y seguir el impacto ambiental de las operaciones.
" Partimos para hacer un 2 a 3% de ahorros, estamos en más del 5%" Yves Piquet, Presidente de Bayer Crop Science France.
Anticipación: Un Palanca de Rendimiento
Uno de los principales desafíos sigue siendo la anticipación de flujos, especialmente durante el período de cosecha. Los operadores deben gestionar frecuentemente llegadas imprevistas de cereales que complican el funcionamiento de los silos. "Aún descubrimos demasiado a menudo, durante el período de cosecha, camiones que llegan sin ser esperados, y eso perturba fuertemente nuestra organización logística," lamenta Guillaume Nanot.
La mejora del intercambio de datos aguas arriba, especialmente con los agricultores, aparece como un palanca importante para fluidificar los flujos y mejorar la valorización del grano.
Decisiones Industriales a Largo Plazo
Las decisiones de inversión en infraestructuras agrícolas se toman en horizontes particularmente largos, a veces varias décadas. En Soufflet Agriculture, los planes directores logísticos se proyectan a veinte años, o incluso más para ciertas infraestructuras. "En la parte de silos, razonamos más bien hacia 2040-2050," precisa Guillaume Nanot.
Estas decisiones deben tener en cuenta las transformaciones agronómicas que se avecinan, especialmente la evolución de los cultivos en ciertas regiones frente al cambio climático.
Una Transformación Cultural
La digitalización de la supply chain agrícola no se basa únicamente en la tecnología. También implica una evolución de los modos de gobernanza y prácticas dentro de las organizaciones. Para Julien Denormandie, el éxito pasa por un alineamiento entre los equipos de TI, las operaciones y la dirección estratégica: "hay que aceptar que la empresa puede ser un poco más dirigida por los datos."
Esta transformación también requiere conciliar dos temporalidades muy diferentes: la de la agricultura, estructurada por ciclos largos, y la de las tecnologías digitales, caracterizadas por una innovación rápida.
" Hay que aceptar que la empresa puede ser un poco más dirigida por los datos." Julien Denormandie
Una Cooperación Entre Grandes Grupos y Agritech
Finalmente, varios ponentes insistieron en la complementariedad entre grandes grupos industriales y jóvenes empresas tecnológicas.
Los primeros aportan la experiencia del sector y el poder industrial; los segundos la capacidad de innovación y agilidad. Como resume Guillaume Nanot: "es precisamente la coexistencia de estos dos mundos la que nos permite avanzar juntos."
La modernización de la cadena de supply chain de cereales se impone ahora como un tema estratégico para la competitividad y la soberanía alimentaria. A medida que los flujos agrícolas se vuelven más complejos y volátiles, los datos y las herramientas digitales aparecen como palancas esenciales para optimizar la logística, anticipar volúmenes y asegurar la cadena de valor.