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Aparecidas a principios de la década de 2000 con el auge de la edición dirigida del genoma, las nuevas técnicas genómicas (NTG en francés, NGT en inglés) marcan un cambio importante en los métodos de mejora de las plantas. Si bien su desarrollo científico se inscribe en una dinámica internacional, su trayectoria regulatoria diverge significativamente según las regiones del mundo. Esta cronología mundial solo se convierte en europea cuando la Unión Europea se distingue por un importante punto de inflexión jurídico ocurrido en 2018, que sigue estructurando los debates actuales.
Antes de las NTG: mejorar las plantas antes de la edición del genoma
Desde la década de 1930 hasta la década de 1990: La era de las mutaciones aleatorias O CUANDO la mejora de las plantas se basaba principalmente en la observación en campo o invernadero
Mucho antes de la aparición de las NTG, la mejora de las plantas se basaba en la selección mediante observación en campo y la creación de diversidad extraespecífica a través de la mutagénesis aleatoria, practicada desde mediados del siglo XX. La exposición de semillas a agentes químicos o radiaciones permite provocar mutaciones genéticas, seleccionadas idealmente por sus características de interés.
Estas técnicas provocan numerosas y no dirigidas modificaciones del genoma. Constituyen, además de la diversidad natural explotable mediante cruzamiento, una base histórica de la mejora vegetal, pero no pertenecen a las NTG, que se distinguen precisamente por su carácter dirigido y controlado.
Principios de la década de 2000: nacimiento de las NTG
La entrada en la mutagénesis dirigida
Las nuevas técnicas genómicas aparecen a principios de la década de 2000, con el desarrollo de herramientas capaces de modificar una secuencia precisa del genoma, en un lugar determinado. Esta mutagénesis dirigida permite por primera vez:
Marca un cambio tecnológico importante respecto a los enfoques aleatorios anteriores y constituye el acto de nacimiento de las NTG en sentido científico.
2012–2013: CRISPR-Cas9, un cambio de escala
La democratización de las NTG
El desarrollo de CRISPR-Cas9 en 2012 constituye un punto de inflexión decisivo. Este avance se basa en los trabajos de Jennifer Doudna (Universidad de California, Berkeley) y Emmanuelle Charpentier (Instituto Max Planck, Berlín), quienes mostraron cómo un mecanismo natural utilizado por bacterias podría transformarse en una herramienta programable capaz de cortar el ADN en un lugar preciso. Muy pronto, la comunidad científica internacional se apodera de esta tecnología. Desde 2013, se aplica a plantas utilizadas como modelos de investigación, abriendo el camino a la edición dirigida del genoma de las principales especies agrícolas o hortícolas en los años siguientes. CRISPR-Cas9 no crea las NTG, pero se convierte en su acelerador:

2018: un punto de inflexión regulatorio en Europa
La bifurcación jurídica
El 25 de julio de 2018, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea decide que los organismos derivados de estas nuevas técnicas están sujetos al ámbito de aplicación de la directiva OGM de 2001. Esta decisión conlleva:
Este punto de inflexión es específicamente europeo y no refleja la situación observada en muchas otras regiones del mundo, incluida la cercana Gran Bretaña, que desde su salida de la UE anuncia que acepta estos nuevos productos sin etiquetado específico.

Estas trayectorias internacionales muestran que el punto de inflexión europeo de 2018 no corresponde a un desaceleramiento mundial de las NTG, sino a una elección regulatoria específica de la Unión.
2021: reconocimiento de un marco inadecuado
El hallazgo institucional
En 2021, la Comisión Europea publica un estudio que concluye que la legislación OGM existente ya no es adecuada para las NTG. Este hallazgo reconoce oficialmente la discrepancia entre el estado de los conocimientos científicos y el marco regulatorio vigente para los OGM.
2023: hacia una reforma del marco europeo
La propuesta de regulación de NTG
En julio de 2023, la Comisión Europea presenta una propuesta para establecer un marco específico para ciertas plantas derivadas de las NTG, distinguiendo diferentes niveles de corrección genómica. El objetivo es conciliar innovación, sostenibilidad y seguridad sanitaria, al tiempo que se responde a las expectativas sociales.
2024–hoy: una trayectoria aún en construcción
Las discusiones continúan entre instituciones europeas, Estados miembros y partes interesadas. Las NTG ocupan ahora un lugar central en las reflexiones sobre la adaptación de la agricultura al cambio climático, la resiliencia de los sistemas alimentarios y la competitividad de los sectores.
Competitividad agrícola y cuestiones estratégicas
Las divergencias observadas entre la Unión Europea y muchas otras regiones del mundo en la regulación de las NTG no se deben únicamente a elecciones jurídicas o científicas. Tienen implicaciones directas en términos de competitividad agrícola. El acceso diferenciado a la innovación genética condiciona la capacidad de los sectores para desarrollar variedades adaptadas a las tensiones climáticas, enfermedades emergentes, requisitos de sostenibilidad e incluso sus demandas específicas en términos de productos comerciales.
En un contexto de competencia internacional creciente, estas diferencias regulatorias pueden influir en la posición relativa de las agriculturas en los mercados globales, tanto en términos de productividad como de capacidad de innovación. También plantean, en segundo plano, la cuestión de la propiedad intelectual. El desarrollo y la protección de las innovaciones derivadas de las NTG se concentran hoy en día mayoritariamente en las regiones que las permiten y las valoran.
Así, la reflexión sobre las NTG va más allá del mero marco de la biotecnología. Implica elecciones estructurales en materia de soberanía agrícola, estrategia de innovación y control de activos tecnológicos, lo que requiere un debate profundo sobre el lugar que Europa desea ocupar en la competencia mundial de la innovación vegetal, así como animal y médica.